sábado, 12 de abril de 2014

ENTREVISTA (2007) JOHN CALE

Agujeros de vagabundo

Ni The Velvet Underground ni Andy Warhol: John Cale no quiere vivir de prendas. Mientras otros honorables blindan su jubilación a base de “unpluggeds”, reuniones y festivales de verano, él sigue tan íntegro como siempre. Por ello no encontraremos en esta entrevista citas a Lou Reed o a la banana más famosa del rock, sino apelaciones al rock’n’roll, al hip hop o a su proceso creativo. Adrián de Alfonso y Jaume Ribell hablaron con Cale justo antes de que se editase el directo “Circus Live” (2007), un repaso detallado a su extensa carrera y la confimación de un repertorio que es un pedazo de historia viva de la mejor música de las últimas décadas. 
Hay hombres que a ciertas edades usan Just For Men para disfrazar cómo afecta el paso del tiempo al color de su pelo. Hay otros que a los 64 lo llevan teñido con mechas rosas. Es el caso de John Cale, quien nos recibe de esta guisa en un hotel del extrarradio de Barcelona con más cordialidad de la que uno le adjudicaría a priori. Seco pero afable, parece estar en mejor forma física de lo que cabría esperar tras lustros de riesgos y excesos, unos excesos que a día de hoy le quedan tan lejos como The Velvet Underground, la banda que colideró hace cuarenta años y de la que Cale no se muestra demasiado proclive a hablar. Ni falta que hace. Su obra en solitario es tan apasionante y está tan llena de recovecos que con los veinte minutos que nos han sido otorgados para hablar no tenemos ni para empezar. Cale, perro viejo, prefiere centrarse en el presente: este mes de febrero llega a las tiendas “Circus Live” (EMI, 2007), un doble CD en directo donde resume esas cuatro décadas de vida dedicadas a la creación musical: un más que ajetreado trayecto del que su memoria parece haber salido resentida –la entrevista está plagada de pausas y de frases inacabadas– y que le ha llevado a dar bandazos entre la música experimental y el pop más clásico. “Ahora mismo no sabría decir un lugar”, responde John Cale cuando le preguntamos dónde vive actualmente. “A veces me siento un vagabundo en todos los aspectos, aunque creo que tengo una casa en Nueva York”, ironiza.
“En todos los conciertos que hago ahora mismo está prohibido sacar fotos, pero hicimos aquel llamamiento y nos llegaron muchas, y en algunas incluso se ven las señales prohibitivas que solemos disponer en las salas donde tocamos”
¿Por qué has titulado tu nuevo disco “Circus Live”? La última gira que hicimos fue larguísima, y acabamos dando vueltas los unos alrededor de los otros como si estuviéramos locos… Pero, bueno, el circo real empezó después de que acabáramos de mezclar. Originalmente, la idea era sacar un single, “Jumbo In Tha Modernworld”, pero luego nos dimos cuenta de que teníamos un par de canciones más con las que podríamos hacer un bonito EP. La compañía nos dijo que aquello no era factible, y nos propuso sacar un álbum entero. Todos los que participamos en la gira empezamos a remover entre todo lo que teníamos grabado y dimos con lo que sería el 90% del material que hemos recogido para el disco, pero entonces empezamos a descubrir maravillosas opciones que no queríamos dejarnos en el tintero. Llegamos a septiembre, cuando realmente queríamos haber acabado con la selección en agosto, y entonces se nos ocurrió la brillante idea de sacar un DVD. En octubre, cuando se suponía que tenía que salir el disco, perdimos definitivamente el control del proceso. Ahí empieza el circo real. Había tantas propuestas diferentes planteándose a la vez… Finalmente, hemos decidido publicar un doble CD con DVD y, además, una edición especial de tres vinilos con DVD. El “artwork” –realizado por el ilustrador Dave McKean– se ha hecho con tanto detalle y cariño… No sé. Ha sido una auténtica pesadilla, pero si realmente el disco sale al mercado tal y como lo hemos planeado, será una auténtica maravilla. En el vinilo, por ejemplo, hay un póster hecho a partir de todas las fotos que los fans han enviado a la página web. Es paradójico, porque en todos los conciertos que hago ahora mismo está prohibido sacar fotos, pero hicimos aquel llamamiento y nos llegaron muchas, y en algunas incluso se ven las señales prohibitivas que solemos disponer en las salas donde tocamos.
 
JOHN CALE, Agujeros de vagabundo
“Siempre hay ruidos ahí fuera: alguien tosiendo, los vasos en la barra… Mis conciertos tienen en cuenta el ambiente, permiten que esos elementos de fuera afecten a la música”. Foto: Colin Lane
 
No es la primera vez que publicas un álbum en directo, pero la verdad es que últimamente no se estilan demasiado este tipo de discos… La idea de hacer un álbum en directo surgió sin control. No hay nada premeditado en ello. Lo que ocurre con los discos en directo es que nunca sabes adónde te van a llevar. Tampoco tengo muy claro qué significa tener éxito con un álbum en directo... Ahora mismo me viene a la cabeza la toma en vivo del tema “In-A-Gadda-Da-Vida” de Iron Butterfly... con ese gigantesco solo de batería. Menuda bomba. Ha habido discos en directo que han llegado a ser verdaderos “hits”, pero es poco frecuente que eso ocurra. También me acuerdo de Peter Frampton. Su verdadero sonido de guitarra solo podía escucharse en sus discos en vivo. O Pink Floyd, que tienen algunos álbumes en directo que están mucho mejor grabados que sus discos de estudio; más que nada porque explican con mayor precisión cómo era cada uno de sus componentes.
“El riesgo llega no solo cuando estás tocando en directo, sino cuando después escuchas lo que has grabado. Es bastante delicado el momento en que debes decidir cuál de las tomas que tienes te interesa incluir en el disco o no… No sé, es como ponerse a uno mismo en un lugar altamente vulnerable”
¿Qué diferencias habría entre este disco y “Sabotage/Live” (Spy, 1979) o “Even Cowgirls Get The Blues” (ROIR, 1987)? Respecto a esos trabajos, este “Circus Live” tiene mucha más energía y se adentra más en la improvisación. No es un disco fácil de escuchar... Es el reflejo de alguien intentando dirigirse a un sitio que desconoce, intentando llevar su música a otro nivel. Por eso a veces las letras cambian y el significado de las canciones gira… En este sentido, el riesgo llega no solo cuando estás tocando en directo, sino cuando después escuchas lo que has grabado y te das cuenta de todo lo que has llegado a decir realmente. Es bastante delicado el momento en que debes decidir cuál de las tomas que tienes te interesa incluir en el disco o no… No sé, es como ponerse a uno mismo en un lugar altamente vulnerable.
Tienes fama de ser muy estricto con tu banda. ¿Tienes idea de cómo lo llevan?Esta es la tercera gira con esta banda. Más que miembros de una banda, los considero una tripulación que poco a poco va cogiendo forma. Son músicos que se respetan mucho entre sí y están realmente interesados en expandirse musicalmente. Pero también están los que cuidan el sonido… Son personas muy difíciles de encontrar porque normalmente piden mucho dinero. Y eso es algo de lo que no suelo disponer cuando me voy de gira... No sé, viajar con nueve personas es complicado. Pero el hecho de tener una tripulación a tu cargo es una experiencia única, y conseguir que funcione y sea capaz de materializar ciertas ideas es algo muy satisfactorio. En directo no solo toco guitarra y piano, sino que también utilizo el Roland SP-404, que es como un sampler, y el Kaoss Pad, que permite crear buenos efectos de voz, así que normalmente no puedo apartar la mirada de lo que estoy haciendo; por tanto, necesito que el resto de la banda tenga las cosas muy claras. Hace poco me hice con el último modelo de Kaoss Pad que ha sacado Korg, y es fantástico cómo consigue que la voz llegue a crujir... Solo por eso ya vale la pena comprárselo.
Te sigue gustando el ruido como antes… El ruido y el crepitar es todavía mi música favorita, en efecto.
 
JOHN CALE, Agujeros de vagabundo
“El ruido y el crepitar es todavía mi música favorita”. Foto: Colin Lane
 
Hablando de ruido y experimentación, ¿qué queda hoy en tu música de todas aquellas enseñanzas de John Cage y La Monte Young? La manera en que mi último álbum funciona es totalmente cageiana, eso no te lo voy a negar. Empiezo con un “drone” fantástico y a medida que va pasando el disco voy lanzando más y más “drones”... En este trabajo la música poco tiene que ver con lo que suele escucharse en la grabación de un concierto al uso, más que nada porque llega un punto en que todas mis canciones dejan de ser sacrosantas. Siempre hay ruidos ahí fuera: alguien tosiendo, los vasos en la barra… Mis conciertos tienen en cuenta el ambiente, permiten que esos elementos de fuera afecten a la música. El público produce también ese zumbido tan característico, parecido al de una radio, con el que hay que saber jugar. Es la idea de la música concreta, ni más ni menos… La Monte Young, en cambio, giraba más en torno a la entonación, y eso liga con lo que actualmente hago con el Roland SP-404. En el aparato tengo grabados varios “drones” de diferentes categorías. Lo que hago es disponer un “drone” principal y luego voy disparando otros que, aun estando en tonalidades superiores o inferiores, guardan una relación con él. De alguna manera, lo que hago es afinar el conjunto en relación a esa línea principal para crear una unidad que, en realidad, sea una única nota tónica. Es muy interesante jugar con eso. Los colores que consigues a partir de este procedimiento son maravillosos, y eso es algo que con una banda de rock al uso no suele tenerse en cuenta. Por ejemplo, en medio de “Mercenaries (Ready For War)” aparece ese terrorífico “drone” totalmente fuera de tono, pero funciona y le da una textura muy especial.
“Justin Timberlake me parece alguien muy inteligente, por ejemplo. Tiene mucho talento, y no solo para hacer canciones. Las producciones de Danger Mouse también me parecen soberbias... A nivel de letras no ha habido nadie como el tándem The Notorious B.I.G. y Tupac Shakur… R. Kelly también tiene grandes letras, aunque no querría entrar en sus problemas con la justicia”
¿Qué crees que no ha cambiado desde que empezaste a hacer música? Hay dos constantes: la inquietud y la frustración… La frustración me viene por no llegar a las cosas tan rápido como querría. Soy muy impaciente. Por ejemplo, cuando estoy en el estudio escribiendo una canción, muchas veces trazo cuatro líneas y al poco me deshago de ella. No soy capaz de definir adónde quiero llegar ni lo que quiero hacer hasta que toco mis canciones en directo. Necesito pasar por varios escenarios para darme cuenta de qué acorde le falta a una canción o qué cambio requiere en un momento dado. La verdad es que el hecho de saber que hay alguien que te está escuchando ahí fuera te hace más consciente de lo que haces o dejas de hacer.
Has trabajando con grandes músicos. ¿Alguno que haya dejado huella? Brian Eno es la persona con quien más chistes y absurdidades he intercambiado en mi vida. Era muy rápido y bueno en ello. Por ejemplo, podíamos montarnos en un taxi y empezar una conversación tipo: “¿Estás seguro de que encendiste la mecha?”, le preguntaba yo. Y él respondía: “Sí”. Y yo le decía: “La última vez que intenté encenderla estaba mojada”. A lo que él me replicaba: “No, estaba seca. ¡La he visto encenderse!”… No sé, empezábamos una conversación así en la parte de atrás de un taxi y el taxista nos miraba por el espejo con cara de miedo, lógicamente. Aquello era fantástico, y siempre funcionaba. Podías hacer ese tipo de bromas en cualquier sitio, y él siempre cogía el hilo perfectamente. Qué buenos momentos...
¿Qué tipo de música te interesa ahora? Hay algunos artistas de R&B que me gustan mucho. Baby Bash hace una música tremendamente sexy… Kokane sigue gustándome como el primer día. Su voz tiene mucha alma; me recuerda a la de Sly Stone, quien podía pasar de un gruñido a la voz más suave y dulce que pudieras imaginar en un abrir y cerrar de ojos. Eso sí, en general en las listas no hay nada que me atraiga demasiado. Además, siempre que escucho algo lo hago con oído de productor, y eso me cierra muchas puertas... Justin Timberlake me parece alguien muy inteligente, por ejemplo. Tiene mucho talento, y no solo para hacer canciones. Las producciones de Danger Mouse también me parecen soberbias... A nivel de letras no ha habido nadie como el tándem The Notorious B.I.G. y Tupac Shakur... R. Kelly también tiene grandes letras, aunque no querría entrar en sus problemas con la justicia.
¿Toda la música que escuchas está tan alejada de lo que haces? No. También oigo los discos de Nick Drake cuando voy a Starbucks, pero en ese momento me digo a mí mismo: “Estoy contento de que mis discos no suenen aquí”. Todo eso me hace pensar en lo fácilmente que hoy en día se asimilan cosas que en realidad no son fáciles de asimilar, como Sade o Seal.  

ENTREVISTA (1991) EINSTÜRZENDE NEUBAUTEN


La voz clama contra la nueva Alemania

Documento Rockdelux. Más de diez años después de darse a conocer, y sin haber abandonado por un solo momento los terrenos de la vanguardia musical, la banda berlinesa Einstürzende Neubauten aterrizó por primera vez en España en 1991 para ofrecer dos de sus espectaculares performances, en las que se entremezclaban el rock de vanguardia, las tendencias artísticas más avanzadas y una filosofía política heredera de los postulados de la Facción del Ejército Rojo. Blixa Bargeld, que compartía el liderazgo de estos activistas musicales con su papel como guitarrista en los Bad Seeds de Nick Cave, le habló a Jesús Rodríguez Lenin de política y provocación.
Desconocidos por completo para el público medio, el nombre de Einstürzende Neubauten (que traducido al castellano viene a ser algo así como “nuevas edificaciones que se derrumban”) sí es conocido en los ambientes culturales en contacto con las corrientes artísticas más innovadoras que han surgido en los años ochenta en la antigua República Federal de Alemania.
Procedentes de la isla cultural que era hasta hace poco más de un año el lado occidental de Berlín, Einstürzende Neubauten se dieron a conocer por sus agresivas representaciones escénicas. Su música –el principal motor de sus actuaciones– era una abrasiva mezcla de estructuras disonantes emparentadas con las tendencias de compositores de música contemporánea como Edgard Varèse, John Cage o Karlheinz Stockhausen, y una interpretación muy libre de lo que es el rock.
“Nunca he logrado enterarme de qué significa la palabra ‘comercial’. Me parece que cada vez gusta a más gente este tipo de música, pero no he podido comprarme todavía ninguna casa; debe de ser porque no hacemos música house”(Blixa Bargeld)
Una de las peculiaridades más llamativas de su puesta en escena –que luego sería imitada por otras bandas de la llamada “música industrial”­– era el uso de “instrumentos” no convencionales, tales como taladros eléctricos, hormigoneras, muelles, cristal golpeado por martillos, etc., que contribuían a crear una base rítmica apocalíptica y completamente inusual, sobre la que la guitarra, el bajo y la voz tejían un espeso manto de sonidos nihilistas, y proclamas revolucionarias abiertamente combativas, que con el paso del tiempo no solo no han perdido virulencia sino que en los tiempos “light” que corren han demostrado una perseverancia digna de alabar. Blixa Bargeld, su portavoz, se enfrentó al calor de la calle Galileo un domingo por la tarde (2 de junio), y sentado en una silla de ruedas que alguien había dejado olvidada –lo juro, así es– la noche anterior en The Revolver Club, atendió todas y cada una de mis preguntas con el agrado de encontrarse delante de “un camarada”.
Esta ha sido la primera vez que Einstürzende Neubauten ha actuado en España. ¿Tenías alguna referencia acerca del interés del público español en Einstürzende Neubauten? No tenía ninguna referencia especial, pero creo que tampoco ha habido una promoción adecuada del concierto…, pero no es tu culpa.
¿En qué ha cambiado Einstürzende Neubauten desde 1980 hasta el momento actual? Somos mayores, unos cuantos años más viejos.
(Alguien a mi espalda pregunta:) ¿Os habéis hecho más comerciales? Nunca he logrado enterarme de qué significa la palabra “comercial”. Me parece que cada vez gusta a más gente este tipo de música, pero no he podido comprarme todavía ninguna casa; debe de ser porque no hacemos música house.
Una vez entrevisté a uno de los miembros del grupo artístico de los sesenta Fluxus, el alemán Wolf Vostell, y aprovechando que él también ha grabado discos e incluso óperas, le pregunté por la música alemana actual, y lo único que me nombró fue Einstürzende Neubauten. ¿Qué te parece? Me parece estupendo. Estoy orgulloso de que haya gente que forma parte del panorama cultural alemán que nos conozca, y cada vez que una de estas personalidades habla de nosotros me siento encantado. Pero todavía no he podido comprarme una casa.
¿Qué porcentajes de arte y música hay en la obra de Einstürzende Neubauten?Afortunadamente, no he tenido que separar en porcentajes ambas facetas. Creo que eso es algo que debe opinar cada cual al enfrentarse al grupo.
En unas declaraciones de tu compañero Mark Chung, decía que denominaros “grupo” os servía para poder vender discos como si fuerais un grupo de rock. ¿Vosotros qué os consideráis? En alemán, a los Baader-Meinhof también se les denomina “grupo”, y tampoco es gente que viva o ensaye junta.
 
EINSTÜRZENDE NEUBAUTEN, La voz clama contra la nueva Alemania
Blixa Bargeld, en Barcelona (Ars Studio), el 1 de junio de 1991.
Foto: Celia Ayneto
 
En esas mismas declaraciones, Mark Chung declaraba su marxismo, y se preguntaba cómo podía estar satisfecho de cómo se desarrollan las cosas en el mundo siendo un marxista. ¿Qué ha cambiado en tu perspectiva de berlinés y de alemán la caída del Muro? Para mí personalmente, o para los restantes miembros del grupo, no ha supuesto un gran cambio, porque la mayoría del tiempo lo pasamos trabajando, y esto no ha tenido consecuencias en nuestro trabajo. Lo único que ha cambiado, en todo caso, es que nos ha permitido trabajar con un dramaturgo de la antigua RDA, Heiner Müller, con quien hemos colaborado en una banda sonora para su obra de teatro “Hamletmachine”. Ahora nos es bastante más fácil entrar en contacto con él.
¿Se os conoce en Alemania del Este? Sí, como una leyenda.
¿Piensas que ha sido positivo o negativo todo el conflicto socio-económico creado por la caída del Muro? Yo no soy quién para ponerme a hablar por boca de los varios millones de personas que formaban parte de la RDA, ni para considerar si ha sido positivo o negativo para sus vidas el cambio efectuado, pero lo cierto es que, como bien debes saber tú, Lenin, la miseria es una ley del capitalismo y la miseria ha llegado a estos cinco “länder” que antes eran la RDA. También se ha producido un auge del movimiento nazi, así que cada cual saque sus conclusiones.
“Los edificios construidos después de la guerra se levantaban siguiendo unas técnicas muy concretas, que sufren lo que se llama ‘fatiga de los materiales’. Estos edificios se mantienen en pie gracias, únicamente, a los cables metálicos que llevan en el interior de la estructura. Si estos cables se cansan, los edificios terminan derrumbándose. Son, por lo tanto, las ‘nuevas edificaciones que se derrumban’” (Blixa Bargeld)
Bueno, hablemos de vuestras actuaciones. Aquí no se os había podido ver nunca y circulaban muchas leyendas en torno a los conciertos de Einstürzende Neubauten. ¿Cuáles son ciertas y cuáles son falsas? Ese es un factor bastante malvado. Todas las leyendas son verdaderas. Muchas cosas de las que se escriben en los medios de comunicación terminan conformando una leyenda… No voy a terminar la frase, porque diría demasiado.
¿Cómo os repartís el trabajo dentro del grupo? Mi función es crear conceptos artísticos y letras. F.M. Einheit se encarga del ritmo. N.U. Unruh se encarga de investigar nuevos instrumentos, que construye a partir de materiales encontrados. Mark Chung es el editor y hace los contratos, aparte de tocar el bajo.
¿Y Alexander von Borsig? Alexander volvió a cambiar de nombre por el de Alexander Hacke. Ya no quería pertenecer a la nobleza.
¿Qué significado tienen vuestros seudónimos? El mío me lo puse cuando tenía catorce años, y lo desarrollé durante una época en la que igual que decidí cortarme el pelo de una manera determinada decidí cambiar de nombre.
¿A qué hacen referencia vuestros apodos? Era un decisión personal, pero tenía un significado de ruptura.
¿Y a qué edificios os referís con lo de Einstürzende Neubauten? En Alemania los edificios pertenecen a dos categorías, los que se construyeron antes de la Segunda Guerra Mundial, que se conocen como los “edificios viejos”, y los que se construyeron durante la Segunda Guerra Mundial, que son los “viejos edificios nuevos”. Los edificios construidos después de la guerra se levantaban siguiendo unas técnicas muy concretas, que sufren lo que se llama “fatiga de los materiales”. Estos edificios se mantienen en pie gracias, únicamente, a los cables metálicos que llevan en el interior de la estructura. Si estos cables se cansan, los edificios terminan derrumbándose. Son, por lo tanto, las “nuevas edificaciones que se derrumban”. Ahora es cuando pueden surgir diferentes interpretaciones de ese nombre. Si transmites esa idea a formas musicales, te encuentras con las formas musicales surgidas después de la Segunda Guerra Mundial, el rhythm’n’blues, el rock’n’roll, que también se derrumban. Pero hay más interpretaciones.
Hubo un época en la que el grupo se separó, y luego os habéis vuelto a reunir. ¿Por qué os separasteis y por qué habéis vuelto a trabajar juntos? No sabría explicarte los motivos de ninguna de las dos cosas. No me acuerdo. Pero lo cierto es que no anunciamos oficialmente la separación, ni tampoco anunciamos la reunión.
Para finalizar: ¿Chuck Berry o Karlheinz Stockhausen? (Una pausa increíblemente larga) No me gusta lo que hace Stockhausen actualmente, y me gustaría que caminara como Chuck Berry, pero… Me quedo con Chuck Stockhausen. 

martes, 8 de abril de 2014

no olvidar

not die today
morning nobody claimed your shadow
pounding so hard
nobody knows
last traces will be deleted
your memory
You know what I deny your love?
you deny it?
you can not see what I see
not today
not tomorrow
You can forget all
I do not

Movimiento 1

I have friends who can speak English very bad
sitting in your room
inhabiting their shadows all cry
like fools all the time
not hurt
do not cry
not feel
The'm breaking
pieces apart
no regrets

domingo, 16 de marzo de 2014

Cuando las serpientes preguntan
es cuando estamos por morir
y los tambores rezongan fríamente.
Fui un ser que nunca volvió atrás
que no bebió de las aguas envenenadas
Deberías detenerme
deberías detenerme...

sábado, 16 de noviembre de 2013

Cosas Feas con Ricardo Iorio

POR PATRICIA KOLESNICOV La podés pasar mal si vas a entrevistar a Ricardo Iorio, el líder de Almafuerte. Eso le pasó a la fotógrafa de Clarín Lucía Merle. Que lo contó por Twitter y en su blog. La nota empieza. El hombre, dice Merle, “Se sienta en una silla negra de plástico, pongo un teleobjetivo, lo miro por el visor de la cámara. El se pone nervioso y me habla. Me pregunta: ‘Ud. señorita ¿es judía?' Le respondo: ‘no’... sólo pienso que en 5 segundos se va a levantar y me va a decir: ‘no me hagas más fotos ’. Pienso: tengo que actuar rápido y tener la foto para tapa y para apertura.” Pasa un rato. Iorio le pregunta si ella fuma marihuana. Y más: “Me mira fijo a los ojos, esta cada vez más cerca, las pupilas dilatadas, mirada fuerte... ‘Señorita, ¿usted sabe que las tetas no están para poner la pija? Son para dar de mamar’ , mientras hace la mímica de sostener un bebe y acunarlo entre sus brazos”. A ella le parece suficiente pero –él lo sabe, está en situación de poder– ella está trabajando, entonces termina la nota sin el escándalo que correspondería. El que no terminó es él. La despide: “chau, rusita” . Feo.

martes, 25 de diciembre de 2012

reflexiones previas al fin de año

bien comenzaremos con las cosas buenas como se hace usualmente bueno yo en lo que respecta a la superación personal. agencias estas cosas de sus balances al fin del año no tienen ningún sentido pero que se supone que está bien y que es normal. ni mencionar el que dice muchas cosas buenas pero también hice algunas cosas ana el balance fue bueno pero bueno a medias así que diremos que fueron buenos momentos los que salón la velada la frustración la ruina inevitable al fin pero que se puede convivir con eso. y que se hace con las cosas que se hicieron mal? supongo que ignoran así continuar hacia delante pero queda o mal gusto una jaqueca persistente que no se puede aliviar. mis pequeñas victorias se reduce a eso a emprender algo que al fin he podido si va a concretar hidróxido un me puedo jactar pequeñas cosas pequeños trucos pequeñas sonrisas. en fin no ha sido un buen año no es mejor. trabajaré para mejorar