YO CONFIESO: Que mi nombre es Leo Ramone, 47 años, renegado de todo aquello que anteriormente me haya incriminado dentro de la poesía, política y aquellos actos que fueron efímeros. Mi nueva vida es Música . E-MAIL: leonardobacardi1005@gmail.com
martes, 26 de enero de 2016
Las Zonas
(Cuento clásico)
Alfredo Julio Grassi
Argentina
"No puedo creer en la existencia de furtivas transiciones cuánticas
en la experiencia humana. Debe haber una zona donde lo totalmente inexplicable
se une a lo que entendemos como un hecho normal."
(Henry Margenau, ESP in the Frameworks of Modern Science)
Descendió de la astronave. Inmaculado. Sereno. Hermoso como un dios antiguo. El comandante de la primera misión solar extragaláctica. Su mirada paseó benévola por encima de los representantes de la Federación Tierra que corrían para darle la bienvenida. El objeto alargado que llevaba en la diestra era una pistola láser. El extremo se apoyó en su sien derecha y un haz micrométrico de luz altamente concentrada traspasó su cabeza, ante el gemido angustioso de la muchedumbre que lo había ido a recibir. Luego, sin preocuparse por el orificio que iba de un costado al otro de su cráneo ni por la sangre que manchaba su rostro, echó a andar en medio de la gente, que aterrada se abría para darle paso. La pared que rodeaba el astropuerto pareció no existir ante su paso. La atravesó intangiblemente y se perdió en las luces ajenas de la Tierra.
Inmaculado. Sereno. Hermoso como un dios antiguo. Inhumano.
MORIR PARA IR AL CIELO
Todo es gris. Todo es rojo. Todo es violáceo. Todo se hace incoloro y vuelve a ser rojo. Pero no era así. No debía ser así. La posición del electrón no es siempre la misma pero no cambia de posición con el tiempo. Está en movimiento constante pero está inmóvil. Puede pasar simultáneamente por tres orificios ante él, pero no pasa en ninguna dirección. ¡Qué dolor de cabeza espantoso! Debo abrir los ojos y me cuesta hacerlo.
—¿Un poco de sangre, señor? ¿No tiene un poco de sangre? ¡Se lo ruego! ¡Por favor! —La voz es un susurro obsceno. La mano de pordiosero, escuálida, lívida, se extiende hacia mi rostro. La piedad que me embarga es absoluta. La mujer me mira con sus inmensos ojos violáceos. Como el cielo de otoño. Como el aire de la noche. Como la luz tenebrosa que nos baña. Me inclino hacia ella y sus labios se distienden para mostrar dos afilados colmillos muy blancos. Que no duelen ni lastiman. Es voluptuoso. Volptuoso. Voltuoso. Volspo. Vso...
Muero gritando.
MORIR PARA IR AL CIELO. MORIR PARA IR AL CIELO. MORIR PARA IR AL CIELO.
Sí, abuelita. Todas las noches rezaré al Ángel de la Guarda para que me ampare. En vida y en muerte será mi guía. Morir para ir al cielo, abuelita.
Gris. Rojo. Violáceo. Incoloro. Rojo.
¡Ave César! ¡Los que van a morir te saludan!
El sol hiere mis pupilas y me fuerza a entrecerrar los ojos cuando salgo a la arena del circo. El corto y ancho gladio y el redondo escudo me prestan una seguridad que no experimentaba sin ellos. En la ergástula, pequeña, sin aire puro, creí morir. Pero ahora es distinto. Ella estará allí, mirándome combatir. Y no podré perder frente a esos ojos violáceos, profundos, velados por las largas pestañas. Mataré a mi adversario, que ya se acerca con su tridente y su red preparados para el combate. ¡Idiota! ¡Yo no puedo morir!
¿O sí? ¿Qué es este dolor profundo? El tridente. El "retiario" me lo ha clavado cuando alzo el rostro para mirar una vez más el sol dorado. No es justo. Porque moriré. No quiero morir, pero moriré igual, mi sangre derramada sobre la sedienta arena del circo romano. Mientras aquellos ojos violáceos me miran, me miran, me miran.
¿Morir para ir al Cielo?
¡MORIR PARA IR AL CIELO!
Gris. Rojo. Violáceo. Incoloro. Rojo...
¡Por Dios y por la Cruz! ¡Muerte a los infieles! ¡Viva el buen rey Ricardo... Ricardo Corazón de León! ¡Matad, que Dios perdona! ¡San Juan de Acre debe caer! Soy el primer caballero que asalta los muros. El primero que, aplastando sarracenos, abre paso a los Cruzados. Estoy seguro de vivir mientras todos mueren. Por la Fe. Por los ojos de ella, que desde algún sitio inverosímil me contemplan. Vivir. Vivir.
La saeta que se clava en mi cota de malla, penetra en mi pecho y atraviesa mi corazón canta otra cosa. La sangre gotea, sale a raudales. Caigo. La vida se va con cada latido del corazón que la agita. ¡Y yo no quiero morir! ¡El cielo es mi recompensa! ¡Y yo no quiero morir!
Pero nadie va al Cielo con vida.
morir para ir al cielo
Morir Para Ir Al Cielo
MORIR PARA IR AL CIELO
¡MORIR PARA IR AL CIELO!
El aire es azul. Azul intenso, imposible. La marcha sobre la arena candente es pesada, dura, inhumana. Pero marchamos y seguimos adelante. Tengo que llegar hasta ella. Impedir que la lleven más lejos. Que desaparezca en la inmensidad del desierto blanco, bajo ese cielo azul inverosímil. Los ojos de mujer me esperan. Una mirada violácea, increíble, insistente. Me espera.
El pistoletazo suena muy cerca de mi rostro. La bala golpea con fuerza colosal en mi frente. Penetra en mi cerebro. Lo destroza. Me mata sin remedio. Por supuesto. Para ir al Cielo hay que morir antes.
MORIRPARAIRALCIELOMORIRPARAIRALCIELO
La música, las hierbas aromáticas quemadas en torno, la silenciosa presencia de miles de adoradores. Todo me acompaña en mi ascenso por las escaleras del teocalli hacia el templete. Mientras asciendo, en cada escalón hago una etapa, saco una nota de una flauta de hueso y luego la quiebro. Las flautas son de tibias humanas y suenan dulcemente. "Estoy listo, padre", digo al sacerdote que espera ante el altar de piedra, frente a la estatua de Huitzilopochtli. "Bienvenido, hijo", me contesta él. Me acuesto. Y cuando el antiquísimo puñal de obsidiana baja ritualmente hacia mi pecho veo una vez más los ojos violáceos muy abiertos, muy grandes, muy bellos. Muero alegremente.
MORIR PARA IR AL CIELO
La sensación es tan placentera que realmente no cabe otro mundo para mí, excepto éste. Muelle, tibio, oscuro. Acogedor. El líquido que me rodea Impide que el daño me alcance. El mundo exterior —¿mundo exterior? ¿qué es eso?— llega vagamente con la sensación de profundo bienestar. De... ¡AMOR! No quiero salir de aquí. Quiero quedarme sin que pase el tiempo. Sin moverme. El cuerpo cómodamente flexionado en un arco, los brazos pegados a mis flancos, las manos apretadas en puños inofensivos, las piernas encogidas para ocupar menos espacio en este universo clausurado y tierno. Y no quiero salir de aquí. Pero la Fuerza es superior a mi voluntad de inercia. Inicio el Viaje. El breve, eterno, infernal viaje. Siento. Experimento. Sufro. Dolor. ¡Luz blanca, sonido! El Mundo. ¡Para entrar en el Mundo hay que nacer! ¡Primero morir para ir al Cielo! ¡Después nacer para entrar en el Mundo! ¿O es al revés? No importa. Luz y sonido me sacuden. Alguien, algo, me cuelga cabeza abajo. Siento un golpe seco. ¿Qué es esto tan desagradable? Yo. Soy yo mismo, que lloró mientras el aire penetra por primera vez en mis pulmones.
NACERNACERNACERNACERNACERNACERNACER
DIEZNUEVEOCH0IETESEISCINCOCUATROTRESDOS UNO... C E R O
¡Lo hicimos, Dorian! ¡Lo hicimos! ¡Hemos salido del sueño inducido! ¡Estamos en otra galaxia... llegamos a NCG-3115! ¡Y no nos hemos vuelto locos, amor mío! ¡Los primeros seres humanos terrestres que abandonan el Sistema Solar y alcanzan otro Universo conservando la cordura! En el Centro Hiperespacial tenían razón. Bastaba condicionar nuestras mentes para que no se extraviaran con un viaje totalmente ajeno a cualquier experiencia humana previa..., para que las creencias ancestrales de la especie no se volvieran contra nosotros y nos aniquilaran. Siempre el hombre, desde las cavernas, supo que para ir al Cielo tenía que morir. Por eso durante este viaje hemos muerto cien veces, Dorian. En sueños inducidos y crueles, que nos mantuvieron con vida y cuerdos al despertar. ¿Verdad, Dorian? ¡Aquí estamos, querida mía! ¡La primera pareja humana que abandona la Vía Láctea, va a otra galaxia y sobrevive! ¡En el confín del universo extragaláctlco! Cuerdos, Dorian. Cuerdos. Cuerdos. Cuerdos. Curdos, Cuer...
MORIRPARAIRALCIELOMORIRPARAIRALCIELO
¡NADIE-ESCAPA-DE-LA-LEY!
¡HEMOS IDO AL CIELO: ESTAMOS MUERTOS!
La estaca clavada en el corazón. Los ojos violáceos muy abiertos, Dorian. Los colmillos apenas visibles, arruinando la forma perfecta de tus labios. Pero así acaban los vampiros, Dorian. Y no van al Cielo. Son expulsados. Y con ellos, sus víctimas.
Pero... ¿qué soy yo? ¿quién soy yo? ¿qué es yo? ¿por qué ese Conejo Blanco pasa frente a la inmóvil astronave mientras mira el reloj de bolsillo y musita cosas incomprensibles, espantosas, pisando estrellas, aplastando planetas, hundiendo galaxias?
MORIR...
COMUNICADO DEL CENTRO HIPERESPACIAL DE LA FEDERACIÓN TIERRA:
"Vistos los sucesivos fracasos de las cuatro expediciones extragalácticas tripuladas enviadas rumbo a la Galaxia NGC-3115, se aconseja suspender las experiencias mientras no sea posible descubrir la causa de la desaparición de las astronaves utilizadas. Cabe la posibilidad de fallas mecánicas, pero con casi absoluta seguridad el problema es generado por el factor humano y no por las máquinas. Es posible que el acondicionamiento mental dado a las parejas tripulantes no sea suficientemente adecuado. Tratándose de distancias infinitamente grandes, no es difícil que la mente humana, en su incapacidad para determinarlas y comprenderlas, cree su propio universo con leyes individuales, donde no actúen ni sistemas lógicos ni estructuras físicas generales. Es probable que el Hombre, alejado de su Universo natal, abandone su condición humana y pase a ser algo distinto. O simplemente, a no ser."
Descendió de la astronave. Inmaculado. Sereno. Hermoso como un dios antiguo.
Alfredo Julio Grassi, Santa Fe, 1925, es guionista, escritor, traductor poeta, cineasta y periodista. Nació en la localidad de San Vicente, provincia de Santa Fe, Argentina.
Comenzó su carrera en 1952 en la revista Bucaneros, y luego colaboró en las editoriales Columba y Récord, entre muchas otras, con numerosos seudónimos. Es autor de la tira "Dick, el Artillero", para el King Features, y de medio centenar de novelas policiales y de ciencia ficción. Ha escrito dos libros de ensayos: ¿Qué es la Historieta? y ¿Qué es la Argentina?
Durante los años cincuenta trabajó en la Editorial Acme, donde publicó numerosas novelas policiales en la Colección Rastros y dirigió la revista Pistas del Espacio (1957-1959), sucesora de la célebre Más Allá (1953-1957).
También cultivó la novela de cowboys y el comic de historietas.
Buena parte de sus relatos de ciencia ficción están reunidos en Y las estrellas caerán (Buenos Aires, M.E.S.A., 1967) y En la isla y otros relatos de fantasía (Buenos Aires, Junco, 1970), además de aparecer en varias antologías.
Axxón 189 - septiembre de 2008
Cuento clásico de autor latinoamericano (Cuentos : Fantástico : Ciencia Ficción : Argentina : Argentino).
domingo, 20 de septiembre de 2015
Modafinilo: la droga de inteligencia sin límites
PUBLICADO POR:LUCIA YARZABAL

La película solo nos sirve de preámbulo para hacernos una idea de lo que son las llamadas píldoras de inteligencia. En la película, el personaje de Cooper es un escritor fracasado en medio de un vacío de creatividad que se encuentra con un viejo conocido, ex dealer de droga, que le ofrece una nueva sustancia (NZT-48) supuestamente legal que promete incrementar el funcionamiento cerebral al 100%.
Lo que sucede inmediatamente después es impresionante. Tan solo una dosis de la píldora hizo que el protagonista no solo pueda volver a concentrarse en su escritura, sino que le permitió desarrollar todas sus habilidades físicas y mentales de una forma increíble. Digamos que se convirtió en un superhombre. Mira esta escena de película solo para hacerte una idea un poco más gráfica. La película solo nos sirve de preámbulo para hacernos una idea de lo que son las llamadas píldoras de inteligencia. En la película, el personaje de Cooper es un escritor fracasado en medio de un vacío de creatividad que se encuentra con un viejo conocido, ex dealer de droga, que le ofrece una nueva sustancia (NZT-48) supuestamente legal que promete incrementar el funcionamiento cerebral al 100%.

Algunas personas que la consumieron aseguran no haber sufrido ninguno de esos efectos adversos de la droga. A su vez, sostienen haber conseguido niveles deconcentración y energía física nunca antes experimentados.
Seguro alguna vez has deseado simplemente tomar una píldora que te motive y te de la energía necesaria para hacer todo lo que tienes que hacer y aprender todo lo que necesitas estudiar para tus examenes finales. Seguro, también, alguna vez deseaste que sea legal...
¿Recuerdas la película Limitless de Bradley Cooper? Bueno, si no la viste te ahorraré el esfuerzo de desperdiciar 105 minutos de tu vida y te contaré brevemente de qué se trata antes de hablar del Modafinil, la droga de la inteligencia ilimitada.
Bradley Cooper y 200 miligramos de inteligencia en una píldoraLa película solo nos sirve de preámbulo para hacernos una idea de lo que son las llamadas píldoras de inteligencia. En la película, el personaje de Cooper es un escritor fracasado en medio de un vacío de creatividad que se encuentra con un viejo conocido, ex dealer de droga, que le ofrece una nueva sustancia (NZT-48) supuestamente legal que promete incrementar el funcionamiento cerebral al 100%.
Lo que sucede inmediatamente después es impresionante. Tan solo una dosis de la píldora hizo que el protagonista no solo pueda volver a concentrarse en su escritura, sino que le permitió desarrollar todas sus habilidades físicas y mentales de una forma increíble. Digamos que se convirtió en un superhombre. Mira esta escena de película solo para hacerte una idea un poco más gráfica. La película solo nos sirve de preámbulo para hacernos una idea de lo que son las llamadas píldoras de inteligencia. En la película, el personaje de Cooper es un escritor fracasado en medio de un vacío de creatividad que se encuentra con un viejo conocido, ex dealer de droga, que le ofrece una nueva sustancia (NZT-48) supuestamente legal que promete incrementar el funcionamiento cerebral al 100%.
Lo que sucede inmediatamente después es impresionante. Tan solo una dosis de la píldora hizo que el protagonista no solo pueda volver a concentrarse en su escritura, sino que le permitió desarrollar todas sus habilidades físicas y mentales de una forma increíble. Digamos que se convirtió en un superhombre.
El NZT-48 de la vida real se llama modafinil
Lamento desilusionarte tan rápido, pero el NZT-48 no existe tal como en la película. Lo que sí existe es el modafinil, o modafinilo, que es un neuroestimulante indicado para algunos problemas de somnolencia excesiva o apnea de sueño, así como en algunos casos de esclerosis múltiple.
El modafinilo es un nootrópico de bajo nivel de adicción, sin embargo, los especialistas advierten que sí puede resultar muy adictivo en algunas personas, debido a su acción sobre la dopamina en el centro de placer del cerebro.
Este tipo de drogas también son conocidas como drogas inteligentes,estimulantes de la memoria o potenciadores cognitivos. Y aunque no es claro exactamente cómo funciona, sí se conocen algunos de sus efectos secundarios entre los que se encuentran fuertes dolores de cabeza, náuseas, ansiedad, nerviosismo, diarrea y fuertes dolores musculares.
Algunas personas que la consumieron aseguran no haber sufrido ninguno de esos efectos adversos de la droga. A su vez, sostienen haber conseguido niveles deconcentración y energía física nunca antes experimentados.
sábado, 19 de septiembre de 2015
Lope de Aguirre: de los libros a la pantalla
Por Elsa Otilia Heufemann-Barría *
Universidade Federal do Amazonas. Manaus, Brasil
El conquistador vasco Lope de Aguirre pasó a la historia por su crueldad y por haber asumido su traición contra la corona española. No se conocen muchos datos sobre este personaje. Aguirre nació en el primer tercio del siglo XVI, pero se desconoce la fecha exacta, así como también la de su llegada al Nuevo Mundo. Su nombre resonó a partir de la expedición que zarpó el 26 de septiembre de 1560 desde el embarcadero de Topesana (actual departamento de San Martín, Perú) al mando del comandante Pedro de Ursúa, cuya misión era descubrir las tierras de El Dorado.
Las referencias sobre los hechos ocurridos en la jornada que bajó todo el curso del río Amazonas, corresponden al relato escrito dejado por el licenciado Francisco Vázquez, testigo presencial y superviviente de la expedición. Fue una expedición compuesta por aproximadamente 300 españoles, unos pocos negros y 600 indios. También viajaban algunas mujeres españolas, algunas indias con sus hijos, doña Inés de Atienza, amante del capitán Ursúa y Elvira, hija de Lope de Aguirre, soldado que se tornará personaje central en esta aventura amazónica. Por el número de viajeros, se puede inferir que se trataba de una jornada de gran porte, esto explicado por la promesa de la división de un considerable botín, sueño de un importante grupo de conquistadores que hasta entonces no había encontrado riquezas, fama ni el prestigio que soñaron.
El capitán navarro Pedro de Ursúa, comandante de la expedición, era un hombre respetado en Perú, pertenecía a una familia influyente en la Península y en el Nuevo Mundo había realizado brillantes campañas conquistadoras, incluso fundando ciudades. A poco de zarpar, las frágiles embarcaciones comenzaron a dar problemas, e incluso algunas naufragaron, puesto que eran poco resistentes a las aguas del Amazonas. Posteriormente, Ursúa percibe que hay descontento entre los expedionarios y aún así, continúa bajando por la mano derecha del río Amazonas, donde, según las noticias que se tenían, estaría Omagua, la mítica tierra del cacique dorado, un supuesto pueblo construido de oro y clavado en el medio de la selva. El descontento aumentó con el pasar de los días, producto de la desconfianza que se manifestó entre algunos españoles sobre el empeño de los indios guías para encontrar las tierras doradas. Lope de Aguirre fomenta estas inquietudes de los hombres y de a poco va consiguiendo el apoyo de los rebeldes y pone en práctica su plan de dominar a los expedicionarios para ponerlos a su servicio, volver a Perú y conquistar las vastas tierras del virreinato. Pero para conseguir este objetivo debe ir eliminando a aquellos que le importunan. El primer día del año 1561, manda a matar a Pedro de Ursúa y a su lugarteniente de nombre Juan de Vargas. Acto seguido, el joven sevillano Fernando de Guzmán, ex alférez de Ursúa, fue elegido sucesor de este, con el cargo de General del Campo. A los pocos días, el Tirano Aguirre decide coronar, en plena selva amazónica, a don Fernando como Príncipe y obliga a los hombres a firmar un documento en el que todos declaran reconocerlo como príncipe y desnaturalizarse de los reinos de España y negar el vasallaje que le debían al soberano Felipe II. Al firmar el acta, Aguirre añade a su nombre la palabra "traidor", hecho que alarma a los expedionarios. Desde ese momento comenzaron a llamar a Guzmán de Excelencia; él comía con ceremonia y firmaba como Don Fernando de Guzmán por la gracia de Dios Príncipe de Tierra Firme y Perú. Al convertirse el sevillano en Príncipe, el objetivo de la expedición cambiaba: volver a Perú y tomar el poder. A partir de allí las muertes violentas fueron sucediéndose, en su mayoría ejecutadas por los marañones, nombra dado por Aguirre a sus expedicionarios. Desconfiado y receloso, el Tirano mató a doña Inés de Atienza, mandó dar muerte a siete capitanes, a un padre y también a su Príncipe.
Determinó el tirano matar a su príncipe y a todos los capitanes de la consulta; para lo cual juntó una noche la más gente que pudo (...) y sin detenerse más fue en casa de su príncipe, el cual estaba en la cama, y al ruido que traían ya que llegaban a la puerta, se levantó en camisa y viendo a su maese de campo delante, dice que le dijo: ¿qué es esto padre mío? Y el tirano le dijo que estuviese quedo y él y sus amigos mataron a su príncipe D. Fernando a estocadas y arcabuzazos. Y así feneció la locura y vanidad de su principado y pereció allí la gravedad que había tomado y todas sus cuentas salieron vanas. (Vázquez, 1992: 99)
En cada pueblo que se detenían, Lope de Aguirre mataba o mandaba a matar a lanzadas, a puñaladas, a garrotazos, o ahogaba a expedicionarios que sospechaba que estarían amotinándose. A la cabeza de sus hombres, subyugados por el terror, bajó por el Amazonas y recorrió, durante meses y meses, la inmensidad del curso de este enorme río y con grandes dificultades salieron de su desembocadura, llegando a la Isla de Margarita el 20 de julio de 1561. En primer lugar se ganó la confianza de los isleños, para posteriormente empezar con sus desmanes: desarmaron a la población e hicieron prisioneros al gobernador, al alcalde, autoridades, vecinos en general, mujeres y hombres. Robaron, recogieron y destruyeron las embarcaciones de los isleños para evitar fugas, sembrando el pánico entre los vecinos. Los expedicionarios que intentaron huir fueron ahorcados en plaza pública, como una forma de evitar que otros siguieran el ejemplo. Aguirre amenazaba a los isleños diciéndoles que "había de hacer correr arroyos de sangre por la plaza de Margarita de los vecinos della..."(ED 119). Sembró el terror en la isla, donde permaneció aproximadamente un mes, mató a unas 50 personas, entre hombres, mujeres y frailes, incluidas las autoridades que estaban en prisión. Su fama de cruel se expandió por los pueblos vecinos: Borburata, Nueva Valencia y Barquisimeto, los que fueron abandonados por sus habitantes ante la inminencia de la llegada del Tirano.
Irritado por la deserción de un grupo de sus marañones y percibiendo que estaba quedándose solo y que las posibilidades de apoderarse del poder en el virreinato se estaban esfumando, Lope de Aguirre le escribe una larga carta, en el pueblo de Borburata, al rey Felipe II, en la cual, de forma atrevida y directa, cuestiona al monarca, llamándolo de cruel, ingrato e injusto. Denuncia en esta carta también el comportamiento y la moral de los representantes de la Corona y de la Iglesia en Perú, acusándolos de ambiciosos y soberbios. Narra, en el mismo documento, los detalles de la expedición por el río Amazonas, asumiendo todos los crímenes cometidos, sin arrepentimiento, y además, justificándolos. De Ursúa registra que era "tan perverso, ambicioso y miserable que no le pudimos sufrir... y le matamos cierto bien breve"; de Fernando de Guzmán dice "no consentí sus insultos y maldades y me quisieron matar, y yo maté al nuevo rey y capitán de su guardia, y teniente general y a cuatro capitanes y a su mayordomo, y a su capellán..." (Vázquez, 1992: 142) Encierra la carta con "Hijo de fieles vasallos tuyos en tierra vascongada, y yo rebelde hasta la muerte por tu ingratitud: Lope de Aguirre el Peregrino."( Vázquez, 1992: 143).
En el pueblo venezolano de Barquisimeto, el Tirano perdió a la mayoría de sus hombres que se aliaron al ejército del Rey, atraídos por las cédulas del perdón. Esto provocó una inmensa furia en Lope de Aguirre, que se sintió abandonado y solo, y ante la inminencia de ser muerto, mata a puñaladas a su hija Elvira, y que según palabras de Vázquez
"revestido del demonio en él, hizo una crueldad mayor que todas las demás, que fue dar de puñaladas a una sola hija que traía en el campo, mestiza y muy hermosa, que se miraba en ella, y cuando la mató, dijo que lo hacía porque no se quedase en el campo y la llamasen hija del tirano entre sus enemigos."(1992: 165)
Un ejército real formado por habitantes de los alrededores detiene su insana y cruel aventura, y Lope de Aguirre es ejecutado con tiros de arcabuces por dos de sus soldados el día 27 de octubre de 1561. Así sucumbe el Aguirre Loco, el Aguirre Traidor y el Aguirre Peregrino. Por su condición de traidor, su cuerpo fue despedazado y repartido por diversos lugares de los alrededores de Barquisimeto, y su cabeza fue colgada en una jaula en la plaza de Tocuyo. Póstumamente fue condenado en Venezuela, como traidor, y el juez también falló que todos los bienes de Aguirre fueran destruidos desde sus cimientos, que las tierras por él alguna vez ocupadas fueran sembradas con sal y que los hijos fueran considerados indignos e incapaces de tener honra y condenados a la miseria y pobreza perpetuas (Jos, l927:204).
La crueldad y la traición de Aguirre son evidentes a lo largo del texto, que de un anónimo tripulante se transforma en la figura central, a partir de la cual emanan las más importantes decisiones y acciones. Se trataba de un hombre viejo, enfermo y cojo. Consta que Lope de Aguirre permaneció en Perú unos 20 años, ejerciendo las más diferentes actividades, siendo que en su mayoría formando parte del ejército real, sofocando rebeliones como la que él propiciaría en el río Amazonas. Al parecer fueron años de sacrificios y luchas por la Corona, pero sin conseguir fortuna, honra ni fama, que eran los bienes más preciados por lo conquistadores del siglo XVI; llevó una vida insignificante y sin destaque, viviendo a la sombra de otros. Además ya era un hombre de edad avanzada para la época y con pocas perspectivas para su futuro.
El levantamiento de Aguirre y las crueldades prepetradas en la expedición rápidamente se constituyeron en noticia, corriendo de boca en boca, tanto en el Nuevo Mundo como en Europa. A pesar de los esfuerzos de las autoridades para borrar su nombre de la historia, su fama ha sido mayor. Se conocen once relatos, entre cartas y Relaciones, escritas por marañones que participaron de los hechos. Alonso de Ercilla y Zúñiga en su poema La Araucana (siglo XVI) deja registro de Aguirre en su obra. El padre Reginaldo de Lizárraga, en su obraDescripción del Perú, Tucumán, Río de la Plata y Chile (siglo XVI) escribe:
Lope de Aguirre volvióse la bestia y tirano más cruel que ha habido en nuestros tiempos, (...) mató a muchos: si se reían, los mataba; si estaban tristes, los mataba; si se juntaban, los mataba; si se paseaba uno solo, le mataba; no se ha visto ni leído semejante ánimo de demonio."(l987:298)
En su tiempo llegó a convertirse en una leyenda de terror en las tierras por donde pasó.
En el río Huallaga existe una pronunciada angostura a la que todavía hoy se conoce con el nombre de salto de Aguirre, (...) y que aún las gentes sencillas de aquellas comarcas musitan una oración y se santiguan con terror del Tirano. Una ensenada de la isla Margarita conservó hasta no hace mucho tiempo en el lenguaje popular el nombre de Puerto del Traidor. Y en Barquisimeto y Borburata persiste la creencia de que el alma atormentada del tirano Lope de Aguirre vaga errante por los campos comarcanos en las noches lúgubres. (Ortiz de la Tabla,1989: 8-9)
Pero es en el siglo XX que la figura y leyenda del Tirano alcanzaron proporciones novelescas y que inspiraron a conocidos escritores, surgiendo importantes obras literarias, a saber: Las inquietudes de Shanti Andía de Pío Baroja (1911); Tirano Banderas de Ramón del Valle Inclán (1926); El camino de El Dorado de Artur Uslar Pietri (1947); La aventura equinoccial de Lope de Aguirre de Ramón J. Sender (1964); Lope de Aguirre, Príncipe de la libertad de Miguel Otero Silva (1979) y recientemente, Daimón de Abel Posse (2002). Cada novelista metamorfosea a Aguirre desde diferentes ángulos, y todas las obras constituyen importantes aportes para reflexionar sobre este personaje.
Nuestro personaje no sólo quedó restringido al ámbito literario, sino que fue también llevado al cine. El cine es un género que encanta a multitudes porque es capaz de fundir lo verbal con lo visual, explorando segmentos de belleza que pasan desapercibidos en la vivencia cotidiana. En la relación literatura-cine una expresión no sustituye a la otra, por el contrario, ambas artes se apropian de elementos recíprocamente, con la condición de mantener sus especificidades. Tanto la obra literaria como la historia adaptada para el cine, transmiten emoción, despiertan la curiosidad y, especialmente, exigen una reflexión. A pesar de estos objetivos comunes, constituyen lenguajes diferentes que exigen del lector o espectador análisis específicos para obtener una mejor comprensión de los recursos utilizados por cada propuesta.
En 1972, el director alemán Werner Herzog lleva a la pantalla grande la pesadillezca expedición ocurrida en el río Amazonas durante el siglo XVI, llamada Aguirre, la cólera de Dios. Durante 100 minutos transporta al espectador a uno de los momentos marcantes de la historia de la conquista. Fue filmada en la selva amazónica peruana, lugar donde ocurrió, hace poco más de cuatrocientos años, parte de la historia real. Las duras condiciones de la naturaleza - río, selva, clima, animales - quedan claramente expuestas en la película y refleja las dificultades y peligros que debieron enfrentar técnicos y elenco participantes. Los paisajes de la cordillera de los Andes, la fuerza de las aguas del río y de la selva son una muestra de la fuerza de la naturaleza, de su inmensidad, misterios y peligros, resaltando la pequeñez y fragilidad del ser humano.
El actor polaco-germano Klaus Kinski (1926-1995) consigue interpretar a un Lope de Aguirre desequilibrado, loco, obcecado por conseguir su objetivo, transformándose en el alma de la película. Kinski compone un personaje inolvidable: cojo, retorcido, cruel, obsesivo y con una mirada que ahorraba palabras. Su expresión fría e insana le da el tono perfecto al perfil del Tirano. El director consigue crear un clima de terror al poner en escena las muertes de Ursúa, Guzmán, de Elvira y otros expedicionarios. Los largos silencios y la pertinente música de fondo, del grupo Popol Vuh, colaboran para mostrar la tensión de las situaciones. Las imágenes finales también son impactantes para el espectador, cuando se ve a un Aguirre a bordo de una frágil balsa en el peligroso río Amazonas, solo, desesperado y perdido en la inmensidad de la naturaleza.
A pesar de no ser una película comercial, Aguirre, la cólera de Dios, se transformó en uno de los filmes más cultuados en los círculos de cinéfilos internacionales. Según Werner Herzog, tuvo que sortear dificultades de diversas índoles en el momento del rodaje, como las geográficas y climáticas, pero las más complicadas fueron aquellas relacionadas al carácter difícil de Kinski, quien al parecer incorporó el personaje de Aguirre en todos sus crueles aspectos.
La película no es fiel a ninguno de los relatos dejados por los diferentes cronistas. El director junta personajes y acciones de las dos expediciones españolas que navegaron en toda su extensión el Amazonas durante el siglo XVI; sin embargo, el filme consigue su objetivo al transmitir el ambiente de tensión y terror expresado en la narrativa escrita. Balogh (2005: 47) utiliza el término "transmutación", acuñado por Jakobson, para referirse al proceso de interpretación de signos verbales (palabra escrita) para un sistema de signos no verbales (imagen en movimiento, sonoros); en otras palabras, la adaptación de la literatura al cine.
La trama desarrollada por Herzog es tan creíble, que incluso para aquellos que han tenido acceso a la lectura de la Relación, no les afecta el hecho que el protagonista sea rubio, de ojos azules y hable alemán, puesto que su convincente interpretación no deja dudas que se trata del tirano viscaíno Lope de Aguirre. Como bien registra el escritor y crítico literario brasileño Fábio Lucas (2007:9), ambas artes, cine y literatura, se influencian recíprocamente y, aunque echen mano a recursos diferentes, utilizan los ojos como punto de entrada en la conciencia activa del observador para conseguir sus objetivos.
El siglo XVI es un período de la historiografía que pocas personas conocen. La relectura de la insana expedición de Aguirre, a través del cine, ha sido una excepción, y, aunque retrata un episodio de violencia, permite conocer y analizar otros aspectos de la realidad y de la literatura reinante en la época. La película y el libro son obras diferentes y cada una ofrece su propuesta; sin embargo dialogan entre sí y se influencian mutuamente. Ambos vehículos, película y libro sobre las aventuras de Lope de Aguirre, llevaron al lector/espectador a reflexionar sobre una de las expediciones más importantes del siglo XVI. El intrigante y desequilibrado personaje histórico Lope de Aguirre transita sin dificultad hacia la ficción escrita y, posteriormente a la pantalla grande, perpetuando su nombre en la historia, literatura y cine.
Referencias Bibliográficas
ANDERSON IMBERT, Enrique. Historia de la Literatura Hispanoamericana I. La Colonia. 7ª. Reimpresión. México:Fondo de Cultura Económica, 1991.
BALOGH, Anna Maria. Conjunções, Disjunções, Transmutações: da literatura ao cinema e à TV. 2ª. Edic. São Paulo: Annablume, 2005.
DELEUZE."La ira de Dios: Aguirre, Kinski y Herzog". Disponible en: http://deleuzefilosofia.blogspot.com/2007/08/la-ira-de-dios-aguirre-kinski-y-herzog.html
GONZÁLEZ, Cristina. El Dorado: Exploración de América ecuatorial. Colección El Gran Encuentro. Madrid: Ediciones SM, 1990.
JOS, Emiliano. La expedición de Ursúa al Dorado y la rebelión de Lope de Aguirre. Huesca:Talleres Gráficos Editoriales, 1927.
LIZÁRRAGA, Reginaldo de. Descripción del Perú, Tucumán, Río de la Plata y Chile. Madrid:Historia 16, 1987.
LUCAS, Fábio. "Prefacio". In: Brito, José Domingos de. (org.) Literatura e Cinema. Vol 4. São Paulo:Novera, 2008.
MAGASICH-AIROLA, Jorge, BEER, Jean Marc de. América Mágica. Quando a Europa da Renascença pensou estar conquistando a Paraíso. São Paulo:Paz e Terra, 2000.
VÁZQUEZ, Francisco. Crónica de la expedición de Pedro de Ursúa y Lope de Aguirre. In: ORTIZ DE LA TABLA , Javier. El Dorado. Madrid:Alianza Ed., 1989.
USLAR PIETRI, Arturo. "El Peregrino" In: La creación del Nuevo Mundo. México D.F.: Fondo de Cultura Económica, 1992.
lunes, 31 de agosto de 2015
Fidanza Press
Aforismo
◾«Doy la cara al enemigo, la espalda al buen comentario, porque el que acepta un halago empieza a ser dominado; el hombre le hace caricias al caballo pa’ montarlo..."
Facundo Cabral
Editorial
Es poco, si.Apenas una hoja doble faz redactada por Word e impresa.Es poco pero mucho antes que nada.La información lo es todo y aun mas para quien es afiliado de ATE.El objetivo es difundir todo aquello que nos atañe respecto a salud pública y el ámbito local.También lo es que sirva de nexo entre el delegado y el afiliado.Estar cerca uno del otro y reclamar todo aquello que esté justificado.Y en esto tenemos que estar de acuerdo: El reclamo es de todos y no de unos pocos.Y en Fidanza somos muchos...
Agosto de 2015
Información gremial
Sábado, 11 de octubre de 2014
ARGENTINA. LAS ALDEAS DE INMIGRANTES
La ruta de los colonos
En numerosos rincones de nuestro país se afincaron a lo largo del último siglo y medio comunidades de inmigrantes que mantienen parte de su cultura original: menonitas en La Pampa, centroeuropeos en Misiones y Córdoba, judíos en Rivera, galeses en la Patagonia y “alemanes” llegados desde la zona del Volga en Rusia.
Por Julián Varsavsky
La mayoría llegó con expectativas falsas, incluso engañados. Ya fuese en la “nada” patagónica o en la tupida selva misionera, las condiciones en que les tocó vivir fueron extremas. A los galeses los ayudaron los generosos tehuelches en la Patagonia, mientras los polacos en Misiones pasaron sus primeras noches a la intemperie acechados por las alimañas selváticas. Pero ya estaban en la “promisoria” Argentina y no había marcha atrás, así que primó el instinto de supervivencia. Luego de varias generaciones, esos inmigrantes se asentaron en diferentes provincias, muchos de ellos manteniendo su cultura e incluso idiomas originales –ahora anticuados en sus lugares de origen– así como sus bailes, arquitectura y gastronomía.
Partiendo desde la ciudad entrerriana de Paraná por la RP 11 hacia el sur, hay siete pueblos habitados casi exclusivamente por descendientes de alemanes que habían emigrado a orillas del río Volga en la estepa rusa. La idea fue de la zarina Catalina la Grande, quien pretendía poblar esa zona proponiéndoles venir caminando desde Alemania, tentados con privilegios como no hacer el servicio militar y ser autónomos del Estado ruso. La idea de estimular el desarrollo agrícola fue un éxito, pero muerta Catalina se perdieron los privilegios y luego de cien años esos hijos de alemanes decidieron emigrar otra vez. Y lo hicieron a la provincia de Entre Ríos en 1879.
De la sucesión de pueblos de “alemanes del Volga”, el primero desde Paraná es Aldea Brasilera, originalmente Brasiliendorf. El nombre es porque sus fundadores pasaron un año en Porto Alegre antes de trasladarse a Entre Ríos.
En Aldea Brasilera el restaurante Munich es el eje turístico. Pertenece a la familia Heim, cuyos antepasados estuvieron entre los fundadores del pueblo. Allí se saborean platos como salchichas con chucrut, tortilla de cerdo con colchón de chucrut o una bandeja alemana para dos personas como lomo de cerdo, salchicha ahumada, panceta, papas alemanas y chucrut. Además la familia hace su propia cerveza artesanal (teléfono 0343-4853015).
Fragmento del Suplemento Turismo 12.Diario Pagina 12
Nueva reunión entre el Ministerio de Salud y los gremios estatales
Publicado: julio 3, 2015
A las 10 el secretario de Salud, Mariano Camoirano, volverá a recibir a los gremios estatales para intentar terminar de definir cuestiones inherentes a la cobertura de vacantes del área de salud.
Tras la reunión que mantuvieron el lunes pasado, hoy habrá un nuevo encuentro entre funcionarios del Ministerio de Salud y los gremios estatales con el fin de avanzar en una serie de correcciones para definir la cobertura de vacantes del escalafón general de salud, de enfermería y, el tema “central”, vinculado a la situación de los agentes sanitarios.
La información fue confirmada por la secretaria gremial de UPCN, Carina Domínguez, quien aseguró que “UPCN insistirá en que se respete lo que ya fue acordado y se puedan consensuar las cosas que quedan pendientes”.
“Esperemos que no haya replanteos ni marchas atrás, que se ratifique lo acordado hasta el momento y que se siga avanzando”, enfatizó.
El “tema central” de la reunión de este viernes tiene que ver con el sector de los agentes sanitarios, cuestión sobre la que hay “varias posturas”, dijo.
“Hay alrededor de 40 cargos que son de agentes sanitarios y que deberían estar ocupados por ellos, pero algunos están ocupados por gente que pertenece a otros escalafones, lo cual rechazamos”, explicó.
En este marco, indicó que “los requisitos que tienen que tener para pasar a planta son la antigüedad y la capacitación”.
Pero hay un problema: “El tema es que muchos agentes, por necesidad de servicio, entraron a trabajar, se capacitaron en el servicio, pero no hicieron el curso. Y ahora se está queriendo condicionar el acceso a planta en función de si tienen o no el curso”, cuestionó la dirigente gremial.
“Si el Estado los mantuvo seis o siete años trabajando, cumpliendo la función de agente sanitario, no les puede venir a exigir ahora lo que no le exigió en años”, afirmó y, en tal sentido instó a que “se encuentre una salida para los trabajadores que están en esta situación y luego, hacia delante, sí que se exija la capacitación que requiere la ley”.
Otro de los planteos que este viernes hará UPCN es que “los agentes sanitarios quedaron postergados de las recategorizaciones”, finalizó.
Cabe destacar que la reunión del lunes pasado que mantuvieron con el secretario de Salud, Mariano Camoirano, fue “la continuidad de trabajo de la comisión de cobertura de vacantes”, dijo Domínguez, quien indicó que “ahora se está transitando por la parte final de la etapa de correcciones”.
En aquel encuentro se puso sobre la mesa “una síntesis del trabajo realizado hasta el momento, donde se relevó cuáles habían sido las modificaciones que se producían y cómo se habían solucionado algunos de los reclamos que habíamos planteado”.
La idea de la reunión de este viernes es “ir cerrando prácticamente el trabajo que se ha venido realizando en la comisión”. (Fuente: APF)
Nota: Debo discrepar con lo mencionado por la compañera de UPCN Carina Domínguez.Para mejorar la calidad de atención de los pacientes es imperante la capacitación de quienes son auxiliares de enfermería, así sea por ley o por iniciativa personal.El debate esta abierto.
◾«Doy la cara al enemigo, la espalda al buen comentario, porque el que acepta un halago empieza a ser dominado; el hombre le hace caricias al caballo pa’ montarlo..."
Facundo Cabral
Editorial
Es poco, si.Apenas una hoja doble faz redactada por Word e impresa.Es poco pero mucho antes que nada.La información lo es todo y aun mas para quien es afiliado de ATE.El objetivo es difundir todo aquello que nos atañe respecto a salud pública y el ámbito local.También lo es que sirva de nexo entre el delegado y el afiliado.Estar cerca uno del otro y reclamar todo aquello que esté justificado.Y en esto tenemos que estar de acuerdo: El reclamo es de todos y no de unos pocos.Y en Fidanza somos muchos...
Agosto de 2015
Información gremial
Sábado, 11 de octubre de 2014
ARGENTINA. LAS ALDEAS DE INMIGRANTES
La ruta de los colonos
En numerosos rincones de nuestro país se afincaron a lo largo del último siglo y medio comunidades de inmigrantes que mantienen parte de su cultura original: menonitas en La Pampa, centroeuropeos en Misiones y Córdoba, judíos en Rivera, galeses en la Patagonia y “alemanes” llegados desde la zona del Volga en Rusia.
Por Julián Varsavsky
La mayoría llegó con expectativas falsas, incluso engañados. Ya fuese en la “nada” patagónica o en la tupida selva misionera, las condiciones en que les tocó vivir fueron extremas. A los galeses los ayudaron los generosos tehuelches en la Patagonia, mientras los polacos en Misiones pasaron sus primeras noches a la intemperie acechados por las alimañas selváticas. Pero ya estaban en la “promisoria” Argentina y no había marcha atrás, así que primó el instinto de supervivencia. Luego de varias generaciones, esos inmigrantes se asentaron en diferentes provincias, muchos de ellos manteniendo su cultura e incluso idiomas originales –ahora anticuados en sus lugares de origen– así como sus bailes, arquitectura y gastronomía.
Partiendo desde la ciudad entrerriana de Paraná por la RP 11 hacia el sur, hay siete pueblos habitados casi exclusivamente por descendientes de alemanes que habían emigrado a orillas del río Volga en la estepa rusa. La idea fue de la zarina Catalina la Grande, quien pretendía poblar esa zona proponiéndoles venir caminando desde Alemania, tentados con privilegios como no hacer el servicio militar y ser autónomos del Estado ruso. La idea de estimular el desarrollo agrícola fue un éxito, pero muerta Catalina se perdieron los privilegios y luego de cien años esos hijos de alemanes decidieron emigrar otra vez. Y lo hicieron a la provincia de Entre Ríos en 1879.
De la sucesión de pueblos de “alemanes del Volga”, el primero desde Paraná es Aldea Brasilera, originalmente Brasiliendorf. El nombre es porque sus fundadores pasaron un año en Porto Alegre antes de trasladarse a Entre Ríos.
En Aldea Brasilera el restaurante Munich es el eje turístico. Pertenece a la familia Heim, cuyos antepasados estuvieron entre los fundadores del pueblo. Allí se saborean platos como salchichas con chucrut, tortilla de cerdo con colchón de chucrut o una bandeja alemana para dos personas como lomo de cerdo, salchicha ahumada, panceta, papas alemanas y chucrut. Además la familia hace su propia cerveza artesanal (teléfono 0343-4853015).
Fragmento del Suplemento Turismo 12.Diario Pagina 12
Nueva reunión entre el Ministerio de Salud y los gremios estatales
Publicado: julio 3, 2015
A las 10 el secretario de Salud, Mariano Camoirano, volverá a recibir a los gremios estatales para intentar terminar de definir cuestiones inherentes a la cobertura de vacantes del área de salud.
Tras la reunión que mantuvieron el lunes pasado, hoy habrá un nuevo encuentro entre funcionarios del Ministerio de Salud y los gremios estatales con el fin de avanzar en una serie de correcciones para definir la cobertura de vacantes del escalafón general de salud, de enfermería y, el tema “central”, vinculado a la situación de los agentes sanitarios.
La información fue confirmada por la secretaria gremial de UPCN, Carina Domínguez, quien aseguró que “UPCN insistirá en que se respete lo que ya fue acordado y se puedan consensuar las cosas que quedan pendientes”.
“Esperemos que no haya replanteos ni marchas atrás, que se ratifique lo acordado hasta el momento y que se siga avanzando”, enfatizó.
El “tema central” de la reunión de este viernes tiene que ver con el sector de los agentes sanitarios, cuestión sobre la que hay “varias posturas”, dijo.
“Hay alrededor de 40 cargos que son de agentes sanitarios y que deberían estar ocupados por ellos, pero algunos están ocupados por gente que pertenece a otros escalafones, lo cual rechazamos”, explicó.
En este marco, indicó que “los requisitos que tienen que tener para pasar a planta son la antigüedad y la capacitación”.
Pero hay un problema: “El tema es que muchos agentes, por necesidad de servicio, entraron a trabajar, se capacitaron en el servicio, pero no hicieron el curso. Y ahora se está queriendo condicionar el acceso a planta en función de si tienen o no el curso”, cuestionó la dirigente gremial.
“Si el Estado los mantuvo seis o siete años trabajando, cumpliendo la función de agente sanitario, no les puede venir a exigir ahora lo que no le exigió en años”, afirmó y, en tal sentido instó a que “se encuentre una salida para los trabajadores que están en esta situación y luego, hacia delante, sí que se exija la capacitación que requiere la ley”.
Otro de los planteos que este viernes hará UPCN es que “los agentes sanitarios quedaron postergados de las recategorizaciones”, finalizó.
Cabe destacar que la reunión del lunes pasado que mantuvieron con el secretario de Salud, Mariano Camoirano, fue “la continuidad de trabajo de la comisión de cobertura de vacantes”, dijo Domínguez, quien indicó que “ahora se está transitando por la parte final de la etapa de correcciones”.
En aquel encuentro se puso sobre la mesa “una síntesis del trabajo realizado hasta el momento, donde se relevó cuáles habían sido las modificaciones que se producían y cómo se habían solucionado algunos de los reclamos que habíamos planteado”.
La idea de la reunión de este viernes es “ir cerrando prácticamente el trabajo que se ha venido realizando en la comisión”. (Fuente: APF)
Nota: Debo discrepar con lo mencionado por la compañera de UPCN Carina Domínguez.Para mejorar la calidad de atención de los pacientes es imperante la capacitación de quienes son auxiliares de enfermería, así sea por ley o por iniciativa personal.El debate esta abierto.
sábado, 12 de abril de 2014
La ficción del krautrock
Neu! (1971-1975): Michael Rother y Klaus Dinger.
SEÑALES DE HUMO (2012)
Krautopía artificial
Estirado
en el tiempo y sometido a un fin prolongado, el krautrock vive horas altas en
ciertos círculos, alimentado por la contradicción de que su modernidad es
suficientemente resistente para inmunizarse contra la banalización posmoderna.
Jaime Gonzalo opina sobre esa gran contradicción.
En un divertido artículo de
Jesús Brotons publicado en la edición digital de ‘Vice’ –“10 trucos para
dárselas de listo en las entrevistas”, se titula–, figura el siguiente consejo
a las bandas noveles: “Memoriza
los nombres de cuatro ignotos grupos de rock alemán setentero, da igual que no
los hayas escuchado, y menciónalos en todas las entrevistas, sin olvidarte de
añadir la coletilla ‘infravalorados’. Si el periodista está un poco al loro y
te corrige diciendo que tal grupo no era alemán sino checo, pon cara de póquer
y responde que la música no conoce fronteras”. Ah, el rock alemán setentero o
krautrock, qué paradoja. A mediados de los setenta, ya tardíamente, se puso de
moda en España –básicamente en su modalidad más populista, esto es, Tangerine
Dream y Kraftwerk– cuando Ariola, Hispavox y otras discográficas empezaron a
publicar aquí referencias germanas, licenciadas a sellos que, como Virgin o
United Artists, distribuían en nuestro país. O sea, por cláusula contractual y
a rebufo del éxito que el asunto había amasado en Gran Bretaña, especialmente a
través de “Phaedra” (1974) de Tangerine Dream, copón bendito del kosmische o
planeante. Si los que comercializaban aquí esos discos tan extraños actuaban
movidos por la inercia empresarial, quienes los compraban tampoco tenían del
todo claro por qué razones lo hacían. Lo normal era que la mayor parte del
personal te reconociera en secreto que ni los entendía ni le gustaban.
“Can eran la leche”, posible declaración de Thurston Moore.
Llegó luego el punk, la nueva ola y todo aquello, y a los listos
les faltó tiempo para meter el krautrock en el mismo saco que el rock sinfónico
y el progresivo, dictaminándolo demodé, coñazo supino. Que te gustara el kraut,
que lo disfrutaras, acabó tan mal visto como escupirle a tu padre en las
encías. Durante los ochenta, desprecio e ignorancia acompañaron al rock teutón
hacia su nominación oficial de género apestado. Cuándo empezó a cambiar esa
percepción, no sabría precisarlo, pero seguramente fue a raíz de alguna
declaración de Thurston Moore o uno de esos diciendo que Can eran la leche. La
cuestión es que en la zarabanda posmoderna lo que no procede es desentenderse
del asunto, catear la materia. No hay mal que por bien no venga, si así se
descubre lo mucho que de notable y excepcional se terció en ese ámbito. Pero
otra cosa es crear falsas expectativas a partir de su rehabilitación, y la
indulgencia con que tanto músicos como público asumen las consecuencias de
esta.
Decía uno de los entrevistados en el documental de la BBC
“Krautrock. The Rebirth Of Germany” (2009) que sí, que estaba muy bien que los
jóvenes redescubrieran los clásicos de la susodicha escena, pero que no por eso
aquellos tiempos iban a volver. Claro está, hablaba no tanto en términos de
condiciones socioculturales como de productividad creativa. Dejando a un lado
la dudosa necesidad de revivir tiempos pasados, me hace pensar esa reflexión en
el triste saldo arrojado por las experiencias que aquí en España hemos podido
mantener cara a cara con ese género. Remontándonos a la actuación conjunta que
Amon Düül II y Can ofrecieron en 1977 en Badalona, y que en ambos casos resultó
decepcionante, todas han devenido fiascos: Faust (en la versión comandada por
Hans-Joachim Irmler), Michael Rother (solo o reviviendo a Neu! con Steve
Shelley), Damo Suzuki, Embryo... incluso Stockhausen, que se limitó a darle al
botón de play.
Salvo Moebius & Roedelius, juntos o por separado, y Kraftwerk, que si no
geniales estuvieron la mar de entretenidos en su primera visita, el kraut que
aquí hemos testimoniado se ha demostrado vulgar y falto de imaginación, fruto
de músicos que, acomodados en su reputación, han perdido todo vestigio de
inquietud y experimentación, dos de las características fundamentales del rock
alemán de vanguardia.
·
Michael Rother
·
Jaki Liebezeit
·
Michael Rother
·
Jaki Liebezeit
Rother (Neu!) y Liebezeit (Can), en pleno siglo XXI.
Rother (Neu!) y
Liebezeit (Can), en pleno siglo XXI.
Del alcance de los hallazgos artísticos obtenidos en su cosecha
original da medida que, todavía a fecha de hoy, se pueda mantener el kraut con
vida artificial –ya no hablo de sus imitadores y copistas–, pero sobre todo que
sus supervivientes alcancen a hacer lo propio incluso resolviéndose incapaces
de justificar el prestigio que en el pasado se labraron. Tan ordinarias han
sido sus comparecencias españolas que, de no venir etiquetados como leyendas krautrockers,
de haber actuado anónimamente sin mostrar el pasaporte, difícilmente habrían
reparado en ellos esos músicos, y no pocos críticos, que ahora barajan sus
nombres a la primera de cambio. Todo lo contrario a lo que sucedía antaño, en
la actualidad sobran razones y conocimiento de causa para consumir krautrock,
pero no está claro qué es lo que resta de krautrock en lo que como tal se nos
vende. Ni ignoto ni infravalorado, en líneas generales el kraut sigue pasando
por moderno cuando en realidad se ha reducido a sí mismo a insípida antigualla,
incapaz tanto de reproducir su esencia primigenia como de generar nuevo
material a la altura de sus credenciales. No hay por qué engañarse: la mejor
manera de preservarlo sigue siendo hacerlo en la memoria, en aquellos discos,
más o menos capitales, que en su momento produjo. Lo demás es ayudar a sus
responsables a vivir de rentas, que a pesar de lo mucho que lo merecen, no los
dignifica, precisamente. 
Publicado en la web de
Rockdelux el 27/7/2012
Secuelas del punk
¿El cinismo de Johnny Rotten sepultó la música de los setenta?
SEÑALES DE HUMO (2013)
Una costosa inversión
El
punk, el oficial, el del 77, quiso acabar con la divinización del artista,
entre otras ambiciones igualmente loables y malogradas, pero también sembró
muchos malentendidos y practicó injustas purgas. En el saco de los dinosaurios
a depurar, se introdujo con ellos toda una serie de valores que, si en algunos
casos respondían a la celebración del exceso, en muchos otros contribuían al
crecimiento intelectual del rock. Un prejuicio que el bumerán de la historia,
parece, está empezando a desterrar.
Afirmaba el marxismo que una convicción popular tiene a menudo
la misma energía que una fuerza material. A su vez, una convicción popular,
decía el nacionalsocialismo en voz de Goebbels, podía consolidarse sobre un
engaño mil veces repetido. Uno de los mayores embustes en la historia del rock,
y una de las más firmes creencias populares de él emanada, fue el formulado por
la psicología de masas de la industria discográfica para justificar el punk,
ese cisma que no era sino un pretexto con el que efectuar un reajuste de
plantilla, jubilando a aquellos obreros que, envejeciendo, entraban en
conflicto con el axioma básico de la Gran Estafa del Rock and Roll: los
intérpretes de dicha música solo podían preciarse de auténticos si eran nuevos
y jóvenes. Una mitología de la edad con la que, a través de la inexperiencia de
la juventud y la celeridad con que esta debía ser repostada, había introducido
en el rock una poderosa cláusula de control sobre sus trabajadores, perdón,
artistas, eternos becarios de quita y pon con quienes simular una energía
teórica.
A mediados de los setenta, cuando se cocía el punk, los
veteranos de la década hippy no revestían desde luego novedad alguna, pero no
por ello podía afirmarse, en muchos casos, que sus reservas creativas
estuvieran agotadas. Tampoco eran jóvenes, o no lo eran tanto, encontrándose en
la treintena, una edad que da para muchos resabios, pero distante todavía de la
madurez. Es decir, no habían caducado ni por antiguos ni por viejos, y
convivían comercialmente con lo progresivo, lo sinfónico, el glam y el
jazz-rock, que sin ser exactamente novedades lo parecían. Sin embargo, de esas
quintas, solo aquellos económicamente empoderados, o los más camaleónicos,
resistirían el embiste de la nueva mitología que traía consigo el punk, esto
es, la exterminación de los genéricamente llamados dinosaurios. O sea, todo lo
fechado con anterioridad a los Sex Pistols, o casi.
Descubrir la música de Atomic Rooster puede ser una sorpresa.
De no terciar la dinámica industrial, ¿el relevo de consumidores
efectuado con la llegada a la adolescencia de los primeros babyboomers de los sesenta habría precipitado esa
exclusión por sí misma? La historia nos demuestra que la mayoría de las
transformaciones acaecidas en el rock y el pop lo han sido no a causa de un
impulso popular, sino como consecuencia de decisiones tomadas en despachos,
determinando no solo la longevidad de una corriente musical, sino suprimiéndola
de la memoria colectiva cuando así ha convenido o, como hizo el punk, poniendo
en contra suya a sucesivas generaciones al hacer de ella una némesis de la tendencia
imperante. La purga cultural que desacreditaba al rock de los setenta por fósil
y pretencioso, por ejemplo, haría estragos con varias promociones instruidas en
la convicción de que se vive mejor ignorando que conociendo, pues creyeron que
en aquella década todo fue ABBA, Genesis y Emerson, Lake & Palmer.
Durante años he tratado con aficionados programados en el dogma
punk que a la corta o a la larga han acabado investigando por su cuenta y
descubriendo tanto fuentes originales como sucedáneos posmodernos de garage,
psicodelia, rockabilly, heavy metal, country, folk y otras músicas anteriores
al imperdible, pero casi nunca aquellas de los setenta que todavía se
consideran anatema, especialmente las más complejas y, por lo tanto, las menos
cómodas. Tozuda excepción en un marco conservador, el del rock, que, si se
retroalimenta con los prejuicios que promueve, también está condenado a
revisitarse permanentemente en su todo y en sus partes, máxime desde que el
género se agotó y las reediciones se convirtieron en uno de sus principales
ingresos, al menos cuando todavía se vendían discos.
Johnny Rotten, que no era tonto, ya escuchaba a Van der Graaf.
Charlando el otro día con un par de veteranos músicos, me
contaban que habían formado una banda con otros conocidos colegas, gente toda
ella procedente de escenas tan variadas como la sesentera, la ska o la
hardcore, ya cerca de la cuarentena o instalada en ella. Su repertorio era
“progresivo”, me dijeron, fruto de la sorpresa que les estaba causando
descubrir a Atomic Rooster o Soft Machine, y no los de Robert Wyatt, sino los
posteriores, tradicionalmente tachados de pelmazos. Todos ellos nombres a los
que por sistema habían venido despreciando, ignorando en el mejor de los casos.
No son esos nombres en sí, ni su mayor o menor valía en particular ni lo que
lleguen a inspirar a esos músicos –lo lamento, siempre será un plato
recalentado–; lo importante es que se revise históricamente una era de la que,
desde que escupiera su primer gargajo de cinismo Johnny Rotten, que no era
tonto precisamente y ya escuchaba a Van der Graaf y Can, siempre han llegado
ecos equívocos, sesgados y tendenciosos.
Es posible que a través de la brecha abierta con la reposesión
del kraut, otros sonidos europeos tan poco predecibles y originales como los
del rock alemán –Canterbury, las escenas experimentales francesa e italiana, el
progresivo británico y español– puedan aspirar también a una justicia
histórica, aquí en España, que lo será tan solo por el hecho de que acaso
sorprendan a nuevos oyentes. Además, la “crisis” está de parte de esa
recuperación. O lo estaba. Declaraban los británicos Wolf People que, a falta
de fondos, habían construido sus discotecas con piezas de segunda mano, y las
más baratas, porque nadie las quería, siempre eran las de los cajones de
progresivo y bandas de los setenta. Lástima que el chollo toque a su fin. Los
tenderos del gremio –no los especializados, que esos lo valoran siempre todo al
alza– también se han quedado con la copla. 
Publicado en la web de
Rockdelux el 18/7/2013
Ideología y arte Perdonen mi desfachatez
Jorge Luis
Borges: “Me sé del todo indigno de opinar en materia política, pero tal vez me
sea perdonado añadir que descreo de la democracia, ese curioso abuso de la
estadística”.
COLUMNA TORCIDA (2012)
Por Fernando Alfaro
Fernando Alfaro quiere traer a su Columna Torcida varios casos de
artistas, poetas o bardos que, por sus posiciones políticas, causan desasosiego
cuando no rechazo en muchos espíritus progresistas. Y como no quiere ponerse
pesado, asegura él mismo, excepcionalmente ofrecerá sus argumentos, que también
serán preguntas, en varias entregas. Esta es la primera de ellas.
Me está costando
mucho empezar a escribir este artículo. Por todo lo que está pasando en esta
aciaga actualidad nuestra. Porque soy muy de izquierdas desde que tengo uso de
razón. Porque ser de izquierdas es ser sensible al sufrimiento económico de los
que menos tienen y actuar en consecuencia, y en consecuencia oponerse
activamente a los privilegios de los que tienen más. Y oponerse y luchar contra
las fuerzas que pretenden conservar esos privilegios y también las tradiciones,
con la religión a la cabeza, que no hacen sino perpetuar las estructuras de
poder. De eso hablamos: de luchar contra el poder.
Se ha debatido
mucho en diversos foros, me viene a la cabeza la posición de la Fundación Robo,
sobre el papel de los artistas, escritores, músicos, en esa ecuación: A-
Situación de palmaria injusticia social + B- Creciente (y ya alarmante)
concentración del poder económico y (cada vez con menos tapujos) también
político en un número muy reducido de manos = C- Reacción proporcional por
parte de los ciudadanos / el pueblo. Por un lado, los artistas, los poetas, los
bardos, son parte de ese pueblo, al menos los que no vivan en torres de marfil.
Por otro, solo fuera de las torres de marfil es posible la creación y el arte.
Con la piel pegada a la calle, a su pulso vital, a su sufrimiento. Si el
artista o el bardo es sensible a los avatares, a las emociones de sus
congéneres, que también son las suyas, necesita implicarse personalmente en esa
ecuación, cuya X es la lucha directa contra el poder. También, incluso, reflejarlo
en su obra.
Pero todo este
debate no es nuevo, ni mucho menos, y es Jean-Paul Sartre el mayor exponente
del artista comprometido. En literatura ese compromiso comenzó con el realismo:
es necesario que la literatura refleje la realidad, para denunciarla, para
abrir la herida. Luego viene Jorge Luis Borges y, con su falsa modestia, va y
declara: “Me sé del todo indigno de
opinar en materia política, pero tal vez me sea perdonado añadir que descreo de
la democracia, ese curioso abuso de la estadística”. Vaya. Para
Ricardo Piglia, estas posiciones de Borges, que no, no le fueron perdonadas, se
dan como una reacción a cierta hostilidad por parte de ciertos sectores
progresistas de la crítica y la literatura, que nace de que “la poética de Borges se instituyó como antepuesta al
realismo, al compromiso sartreano de la literatura. Su literatura no refleja la
realidad, sino que postula otra”.
Clint Eastwood: “Si vienes con una cámara a mi casa para hacerme una entrevista, te mato. Lo digo en serio”.
Louis-Ferdinand Céline, autor de “Viaje al fin de la noche”, tuvo
que huir de Francia acusado de colaboracionismo con los nazis.
Pero Borges, en
realidad, se consideraba un anarquista que descreía de la política pero no de
la ética. Y descreía de la democracia representativa por reducción al absurdo:
para él es imposible que un grupo reducido de políticos represente a la
multiplicidad de todos los individuos. Ahora bien, su postura en favor de un
máximo de individuo y un mínimo de Estado es percibida por muchos demasiado
cercana al liberalismo. Hoy día, al neoliberalismo, es decir, a Mario Vargas
Llosa, otra figura enorme de las letras latinoamericanas que ha de ver cómo su
obra es puesta en cuarentena por la facción más integrista de la izquierda.
Habría que añadir “en cierto modo” a la frase anterior: es más bien una
cuestión de “climas de opinión”. Menos ambigua fue la postura contra
Louis-Ferdinand Céline, que tuvo que huir de Francia acusado de
colaboracionismo con los nazis. Pero lo que nos importa es su obra, que es viva
y brillante y rompedora. Pregunten a Charles Bukowski, a William S. Burroughs,
a Edward Bunker. Bueno, ya no pueden: léanlos. O directamente lean “Viaje al
fin de la noche” del propio Céline. Sin embargo, lo que queda de él, la idea
(suele ser solo una) con la que se ha quedado la gente es aquella desgraciada
connivencia con los alemanes. Y, claro, su antisemitismo.
Llegado este
punto, estoy viendo que es este un asunto ciertamente espinoso, y quiero traer
aquí varios y diversos casos de artistas, poetas o bardos que, por sus
posiciones políticas, causan desasosiego cuando no rechazo en tantos espíritus
progresistas. Y como no me quiero poner pesado, creo que excepcionalmente
doblaré mi Columna Torcida hasta partirla en dos trozos, o tres o los que
fueren. Pero que nadie espere respuestas: no sé si usaré signos de
interrogación, pero lo que dejaré clavado en el camino serán preguntas, solo
preguntas, las que yo también me hago.
“Me sorprende que os carguéis películas por ser ‘ideológicamente
conservadoras’. Al revés también sucede. Que hablamos de cine, demonios”, tuiteó con
furia el crítico Javier Pulido, visiblemente molesto. Hablaba del último Batman
de Christopher Nolan. Veamos: ¿de qué hablamos cuando hablamos de cine? ¿O de
música? ¿O de literatura, cómic…? ¿Hablamos de la expresión directa y
articulada de una ideología o una visión del mundo, sea o no dogmática? ¿O de
la destilación de ese crujido interno de alguien dotado del talento o la
capacidad para destilarlo –y hacernos también crujir– muchas veces a ciegas,
dando palos en la penumbra?
Más claro está el
asunto cuando la sombra de la duda proviene no ya de la propia obra, sino de la
vida privada del artista. Por mucho que todo un Clint Eastwood entre como un
cazador blanco en la cacharrería de la política-espectáculo estadounidense, por
mucho que apoye a la facción más facciosa de esta, ¿desactiva eso el
estruendoso silencio, la capacidad de emocionar, la compasión de “Sin perdón”
(1992), de “Mystic River” (2003), de tantas otras?
Más preguntas:
¿no se os revolvieron las tripas viendo cómo en “Bowling For Columbine” (2002),
el imperdonable Michael Moore, de forma absolutamente descortés (en atención a
cómo había sido recibido en casa del anfitrión, sin mánager ni asistentes y con
toda amabilidad), acosaba e intentaba humillar a un ya anciano Charlton Heston
por su apoyo a la Asociación del Rifle? ¿No lo recordabais entonces en la
genial “Sed de mal” (Orson Welles, 1958) –interpretando a un mexicano, sí, ¿qué
pasa?– o en las fábulas distópicas de “El planeta de los simios” (Franklin J.
Schaffner, 1968) o “Cuando el destino nos alcance” (Richard Fleischer, 1973), o
en tantos westerns mitológicos, rifle en mano? ¿No forma parte vital de esas
películas?
Elia Kazan contribuyó con sus chivatazos a la defenestración de sus antiguos compañeros del Partido Comunista.
Y ya que hablamos
de westerns mitológicos: lo de tachar a John Ford de racista (con los criterios
actuales) por “Centauros del desierto” (1956), que presenta a un protagonista
cuyo odio hacia los indios es motor del argumento, equivale a acusar a Hobbes de
fomentar el canibalismo por lo de “el
hombre es un lobo para el hombre”.
“Joder” –diría Harry el
Sucio–. “A veces pienso que a
determinada gente le abriría algo más que los ojos pasar un tiempecito en la
cárcel. Como mínimo se acabarían ciertos remilgos”.
Y fue Harry el
Sucio el que le salió del alma a Clint Eastwood cuando en enero de 2005, a la
salida de una gala en Nueva York, se plantó ante Michael Moore y le espetó: “Si vienes con una cámara a mi casa para hacerme una
entrevista, te mato. Lo digo en serio”.
Tengo otra imagen
en la mente: Warren Beatty y bastantes más, sentados sin aplaudir a Elia Kazan
el día o la noche en que recibió aquel Óscar honorífico en 1999. Tirando la
primera piedra. Vale, Kazan contribuyó con sus chivatazos a la defenestración y
caída en desgracia de sus antiguos compañeros del Partido Comunista durante la
“caza de brujas” del macarthismo. Siendo cierto, ¿hay que olvidar o tirar a la
papelera de la Historia filmes como “Un tranvía llamado deseo” (1951) o “Al
este del edén” (1955)? En otra –gran– película como “La ley del silencio”
(1954), un atribulado o escocido Kazan se dedicó, por un lado, a justificarse
levantando una auténtica apología de la delación y, por otro, a equiparar o
relacionar nada menos que con la mafia a los sindicatos de estibadores,
próximos a sus antiguos camaradas comunistas que ahora lo despreciaban. Pero
eso fue solo una reacción individual, fruto del despecho.
Sin embargo, al
sostenimiento de las relaciones de poder y las desigualdades sí que contribuye
“Hollywood” en general, esto es, “la industria”, por muy cerca que se les
suponga del Partido Demócrata (se escucha un canto:“¡¡¡Tal y Tal la misma mierda es!!!”, aludiendo con lenguaje castizo al bipartidismo o bipartitocracia).
Pero mucho más todavía todo el entramado televisivo y mediático, con la Fox del
inefable Rupert Mordor (sic) a la –monstruosa– cabeza. No hay más que apreciar
la creciente moralina conservadora de los últimos “Los Simpson”. El capítulo
dedicado a las bodas homosexuales, por ejemplo, es de traca.
Siguiendo con los heterodoxos formidables, podríamos hablar de Lars von Trier y sus estentóreas declaraciones filonazis.
Pero siguiendo
con los heterodoxos formidables, también podríamos hablar de Lars von Trier y
sus estentóreas declaraciones filonazis, justo antes de estrenar una genialidad
como “Melancolía” (2011). Vale, pues niéguense a verla. No lean tampoco la obra de
Céline. Ustedes verán.
Sin querer
justificar la biografía o los actos de nadie, diré que todos la cagamos, todos
la hemos cagado alguna vez. Algunos hasta el fondo. Todos, al menos los
humanos, tenemos contradicciones. Así se construye la Historia, y pocos son los
héroes que no acaban podridos. La vida es larga para cometer errores y corta
para rectificar. Y así podría estar soltando excusas y justificaciones. Pero, a
mí por lo menos, no me hacen falta. ¿Que Frank Miller vilipendia, desde
posiciones fachas, el movimiento Occupy Wall Street, primo hermano y por tanto
supuestamente cercano a nuestro 15-M? Yo seguiré en mis “300” –disfruté también
con la película– o en mi “Sin City” –ídem multiplicado por dos–. No sé, a mí me
enseñaron a afrontar las cosas de la vida en general con espíritu crítico, y
perderme grandes obras por un tufillo neocon por allí, unas
torpes intenciones adoctrinadoras por allá… no va conmigo. Tampoco, claro está,
en el caso de los Batman de Nolan. 
Publicado en la web de Rockdelux el 22/11/2012
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